Visto en cambalache,la vidriera irrespetuosa y proveniente de la lista de correo snak y que a us vez viene de "La Vanguardia".
Al rico acróstico
Màrius Serra
'EL QUIJOTE' de la RAE contiene un mensaje oculto que tilda de idiota a su actual director
De entre las múltiples ediciones de El Quijote que conmemoran su cuarto centenario destaca la de Alfaguara por su relación calidad-precio. Es una edición manejable, rigurosa y asequible. Por eso goza de una amplia difusión. En la portada ya leemos que viene auspiciada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, cuyos veintidós miembros ocupan toda la contraportada formando ecuaciones del tipo Academia (Nacional) + Gentilicio + de la Lengua / Letras (Española), donde la barra indica alternancia, los paréntesis opcionalidad y el gentilicio procedencia. Es, por tanto, una edición inequívocamente académica de la primera a la última página, que es la 1249. Aunque tal vez el colofón, situado justo tras ella, destile antiacademicismo. De la ilustración ovalada de un molino surgen ocho líneas de texto como ocho rayos que transforman la mancha en una estrella fugaz. Dice así: Viñetas, grabados de las cabeceras / y otros motivos y ornamentos / de este volumen proceden de la edición / impresa en Madrid en 1780, / obra maestra de Joaquín Ibarra, / dispuesta, ´corregida´ y publicada / a iniciativa y a expensas / de la Real Academia Española. Aquí la barra no indica alternancia, sino salto de línea, claro.
Es un texto curioso, porque las cinco palabras de la primera línea coinciden con las iniciales de don Víctor García de la Concha, actual director de la Real Academia Española y asiduo en las listas anuales de españoles más influyentes. V-G-D-L-C: Víctor García de la Concha. ¿Será una casualidad o un homenaje? Yo más bien me inclinaría por lo segundo, entre otras cosas porque huele a frase de pie forzado. En circunstancias normales, ¿no llevarían artículo determinado los sustantivos viñetas y grabados? Las otras siete líneas no encierran gato alguno hasta que uno repara en el mensaje que surge de un rico acróstico. La primera letra de la segunda línea es Y. La de la tercera D. La de la cuarta I. La de la quinta O. Y así se va formando una palabra que en tiempos de Covarrubias designaba "al que teniendo obligación de saber, o latín o facultad, es falto e ignorante en ella". Si a ello le añadimos entera la última línea, el mensaje oculto en el colofón de la edición académica de El Quijote sería: "V. G. D. L. C., idiota de la Real Academia Española". Escribo sería y no es porque el astuto autor de tamaña agudeza ha utilizado, para curarse en salud, el método oulipiano del clinamen, que consiste en introducir una pequeña impureza en la regla. La sexta línea empieza por D (dispuesta) y no por T, para que en el acróstico leamos ydioda y no ydiota. Esto podría suscitarnos serias dudas interdentales de no ser por otro detalle; justo en esa misma línea aparece la única palabra entrecomillada del texto: "corregida". Corrijamos, pues, al pobre ydioda y colijamos que el apelativo dedicado al director de la RAE es, en efecto, ydiota.
¿Cómo reaccionará el aludido? ¿Retirarán la edición por una sutileza tan exquisita? No quiero ni pensar en la trascendencia mediática que hubiera tenido un acróstico que le llamara idiota al flamante presidente del Institut d´Estudis Catalans en el colofón de, pongamos, alguna edición conmemorativa de los cien años de Solitud, que también celebramos hogaño.